ONU corrobora torturas en Siria.

19/Jun/2014

El Observador, Por Isabel Saco de la agencia EFE

ONU corrobora torturas en Siria.

La comisión de la ONU que investiga los crímenes perpetrados en la
guerra civil de ese país, reveló que encontraron miles de nuevas fotos que
atestiguan muertes extremadamente crueles. El análisis preliminar de una
pequeña parte de esas fotos indica que fueron tomadas dentro de instalaciones
militares.

La comisión de la ONU que investiga los crímenes perpetrados
en la guerra civil de Siria reveló que ha recibido miles de nuevas fotografías
que atestiguan la muerte extremadamente cruel de personas recluidas en centros
de detención controlados por el Gobierno del presidente sirio, Bachar Al
Asad.»Hemos recibido recientemente miles de fotografías de cuerpos de
personas supuestamente asesinadas mientras estaban bajo custodia del Gobierno.
Muchos de los cuerpos eran esqueléticos, lo que indica muerte por
inanición», declaró hoy el presidente de esa comisión, compuesta por
eminentes juristas, Sergio Paulo Pinheiro.»Casi todos (los cuerpos
retratados) tenían marcas de terribles abusos, como estrangulación, mutilación,
heridas abiertas, quemaduras y contusiones», agregó tras presentar un
informe sobre lo ocurrido en los últimos tres meses de guerra civil en Siria.

Tales métodos de tortura coinciden con otros que la comisión
documentó anteriormente en el conflicto sirio, que nació de una revuelta
popular pacífica en marzo de 2011 que fue violentamente reprimida por las
fuerzas gubernamentales.

El análisis preliminar de una pequeña parte de las fotos
recibidas por la comisión indica que fueron tomadas dentro de instalaciones
militares, se lee en el informe presentado hoy por la comisión al Consejo de
Derechos Humanos de la ONU. El brasileño Pinheiro sostuvo que las informaciones
sobre muertes en detención, particularmente en centros de la ciudad de Damasco,
«han aumentado dramáticamente», con testimonios directos de
exprisioneros que estuvieron en celdas con otros detenidos torturados o muertos
por no haber recibido atención médica.

Transcurridos más de tres años desde el inicio del conflicto
armado, la comisión constató que «el uso de la tortura en recintos
militares y de seguridad continúa siendo generalizado y sistemático».

Para ello -precisa el informe- se golpea salvajemente a los
detenidos, se les electrocuta o se les cuelga de las paredes.

También de los centros de detención para mujeres surgen
denuncias de atrocidades, que en este caso se centran en «asaltos
sexuales» contra las detenidas, una práctica brutal que también se
registra en puestos de control gubernamentales. Sobre las razones por las que
la crueldad en esta guerra parece aumentar en lugar de disminuir, Pinheiro
responsabilizó a las autoridades de los países que proveen de armamento y otros
recursos tanto al Gobierno sirio (con envíos masivos de artillería y aviones),
como a los grupos armados rebeldes.»No es un secreto el porqué la
situación es peor. Se debe a que las partes (que se enfrentan) siguen
recibiendo más armas», declaró.

Agregó, contundente, que «todos los Estados que
cooperan dando recursos de cualquier tipo a los combatientes de cualquier bando
también son responsables de crímenes de guerra y de graves violaciones a los
derechos humanos».

Sin embargo, el apoyo económico, a través de entrenamiento o
de otro tipo, no llega únicamente de Estados, sino también de «muchos
individuos», precisó la jurista Karen Abu Zayd, también miembro de la
comisión.

El equipo de investigadores responsabilizó igualmente de
numerosos crímenes a los grupos rebeldes, a los que acusa de atacar
indiscriminadamente a poblaciones civiles en áreas controladas por el Gobierno,
de utilizar coches-bomba, de la toma de rehenes y de efectuar ejecuciones
públicas.

Al referirse a la gravedad de los abusos de una y otra
parte, Pinheiro dijo que «esto no es un concurso para ver quién es más
cruel», aunque reconoció que las fuerzas del Gobierno y sus aliados
cuentan con «una fuerza de combate superior».»Los rebeldes
también han cometido crímenes de guerra en áreas que controlan en el norte de
Siria, asesinatos, ejecuciones, torturas, secuestros y ataques contra objetos
protegidos (como vehículos o instalaciones humanitarias)», detalló.

Otro aspecto que revela el informe de la comisión tiene que
ver con «el marcado aumento de ataques contra escuelas en
funcionamiento» y que resultan en la muerte y mutilación de niños.

Frente a toda esta serie de horrores, la comisión reiteró su
posición de que este conflicto sólo puede parar a través de un arreglo político
negociado, que comprenda el procesamiento de los responsables de los peores
crímenes.

Si esto llega a suceder en algún momento, la
documentación y evidencias que desde septiembre de 2011 reúne la comisión de la
ONU constituirán las pruebas más importantes.